11 plantas aromáticas para tener en el interior de la casa

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Las plantas de interior son idóneas para dar aroma y frescura al ambiente. En esta oportunidad te contamos cuáles son las especies que puedes cultivar con facilidad.

11 plantas aromáticas para tener en el interior de la casa

Última actualización: 28 marzo, 2022

Cultivar plantas aromáticas en el interior de la casa no es una tarea difícil. De hecho, hay una amplia variedad de especies que se adaptan con facilidad a estas condiciones ambientales. Lo mejor es que algunas se pueden aprovechar a nivel culinario o medicinal. Otras, por su parte, aportan belleza a los espacios. ¿Cuáles son las mejores?

Entre las más conocidas podemos mencionar al romero, la albahaca, el laurel y la menta. Sin embargo, el listado es mucho más amplio. En esta oportunidad detallamos 11 opciones, sus características y algunos consejos para su cuidado. ¡Sigue la lectura!

Las 11 mejores plantas aromáticas para cultivar en el interior de la casa

Tal y como lo expone un artículo divulgado en la revista Future Science OA, las plantas aromáticas son conocidas, en gran medida, por su valor medicinal. En concreto, son una fuente de aceites esenciales cuyo sabor y fragancia se aprovecha con fines terapéuticos, culinarios y cosméticos.

Por supuesto, sus usos y propiedades varían de acuerdo al tipo. De cualquier modo, son fáciles de cultivar en casa y se pueden sembrar hasta en espacios interiores. Veamos algunas recomendaciones para sembrarlas y las mejores especies.

Consejos para sembrar plantas aromáticas de interior

Antes de entrar en detalle sobre los tipos de plantas aromáticas para el interior de la casa, es conveniente hacer algunas consideraciones generales para su cultivo. Si bien es cierto que cada una tiene sus particularidades, hay algunos tips que se pueden aplicar en todos los casos;

  • Ubicación: aunque algunas crecen bien a la sombra, lo idóneo es elegir un sitio donde entre luz natural. Las áreas cercanas a las ventanas son buenas opciones, sobre todo porque también permiten la ventilación.
  • Drenaje: un detalle que no se puede ignorar al sembrar en macetas es el sistema de drenaje. Sin este, la humedad queda retenida y puede afectar la salud de la planta.
  • Riego: la frecuencia de riego es un detalle bastante importante. No es correcto hacerlo a diario, pues el exceso de humedad daña las raíces. En la mayoría de los casos basta con un riego de 1 o 2 veces a la semana. Si el clima es muy cálido y la planta se nota evidentemente seca, puede regarse con más regularidad.


1. Cebollino (Allium schoenoprasum)

El cebollino es una de las plantas aromáticas más recomendadas para cultivar en el interior de la casa. Se destaca por su particular sabor a cebolla, aunque su aroma es más suave. De acuerdo con una publicación en Phytotherapy Research, es fuente de vitamina C, proteínas solubles y antioxidantes.

A nivel culinario se recomienda para sazonar pescados, carnes y sopas. Asimismo, se puede incorporar en ensaladas y recetas con vegetales. ¿Lo mejor? Su mantenimiento no es complicado. Requiere poco sol —unas dos horas de luz directa son suficientes— y se adapta con facilidad a las condiciones del interior.

2. Eneldo (Anethum graveolens)

Si hay una planta aromática interesante e idónea para la cocina, ese es el eneldo. Ya sea fresco o seco, es ideal para dar más sabor y aroma a las ensaladas, las salsas y los pescados, entre otras preparaciones.

Sumado a ello, se destaca por sus propiedades medicinales. Un estudio compartido en Pharmacognosy Reviews expone que tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, diuréticas, carminativas, estimulantes y estomacales.

En cuanto a sus cuidados, requiere de luz directa. Por eso, al plantarla en el interior de la casa, lo ideal es ponerla cerca a una ventana u otra fuente de luz. Su riego ha de ser moderado y el sustrato debe contar con un buen sistema de drenaje.

El eneldo es un antiinflamatorio natural y tiene propiedades diuréticas, por lo que se usa con bastante frecuencia para la preparación de tés.

3. Lavanda (Lavandula angustifolia)

Una de las plantas aromáticas favoritas para poner en el interior de la casa es la lavanda. Su aroma es relajante y da una sensación de frescura. De hecho, se cree que contribuye a repeler insectos, como los mosquitos y los zancudos.

Lo que sí está comprobado es que contiene aceites volátiles que ayudan a calmar el estrés y la ansiedad. Además, un artículo divulgado en Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine determinó que tiene potencial como antiinflamatorio natural.

A la hora de cultivar esta planta hay que considerar que la maceta debe tener un buen sistema de drenaje. La lavanda es bastante sensible al exceso de agua. Incluso, basta con regarla una vez por semana o hasta que el sustrato se seque.

4. Cilantro (Coriandrum sativum)

Un estudio compartido en Food Research International catalogó al cilantro como un alimento funcional con propiedades prometedoras para el bienestar. Esto, en referencia a su contenido de compuestos bioactivos con efectos antioxidantes, antiinflamatorios, neuroprotectores y ansiolíticos, entre otros.

En concreto, es una de las plantas aromáticas más utilizadas en la cocina. Su aroma es fuerte, al igual que su sabor. Va muy bien con carnes, sopas, ensaladas, legumbres y pescados.

Su cultivo en interior es relativamente fácil. Basta con introducir una mezcla de turba y arena en una maceta con un buen sistema de drenaje. No es necesario regarla con regularidad. Hay que esperar a que la tierra esté seca.

En cuanto a la luz, requiere unas 4 o 5 horas de sol diarias. Por ello, lo ideal es tenerla cerca de una ventana.

5. Romero (Rosmarinus officinalis)

El romero es una de las plantas aromáticas que se valoran por sus propiedades medicinales; además, es idónea para las huertas de interior de la casa. Sus ramas se utilizan para condimentar sopas, guisos, recetas con verduras y carnes.

Datos recopilados en una investigación divulgada en Journal of Biomedical Science exponen que la planta tiene fitoconstituyentes que le confieren actividad antiinflamatoria, antioxidante, antimicrobiana, antiproliferativa y antitumoral.

No obstante, requiere más cuidados que otras especies. Para ser más exactos, necesita entre 5 y 6 horas de luz directa. Su riego debe ser moderado, ya que el exceso de humedad pudre sus raíces. Aún así, no es bueno dejar secar por completo el sustrato.

6. Tomillo (Thymus vulgaris)

Más allá de sus propiedades aromáticas y culinarias, el tomillo se destaca por sus aportes a la salud. A través de Heliyon se destaca que tiene propiedades antiinfecciosas, cardioprotectoras, gastroprotectoras, antiinflamatorias e inmunomoduladoras. 

Por otro lado, es un ingrediente muy versátil, pues aporta sabor y aroma a platos con carne, guisos, vegetales y sopas. En lo que a sus cuidados se refiere, requiere de sol directo y corrientes de aire. En espacios interiores hay que tenerla cerca de las ventanas para garantizar estas condiciones.

Al igual que otras plantas, es esencial garantizarle un buen drenaje, así como un buen sustrato y humus. Las macetas de arcilla son la mejor opción para promover su crecimiento saludable.

7. Salvia (Salvia officinalis)

La salvia fresca o seca se utiliza para condimentar carnes, pescados y vegetales. Más allá de esto, se valora por sus cualidades medicinales, ya que es una fuente de carbohidratos, ácidos grasos, compuestos fenólicos y oligoelementos que benefician la salud.

Para cultivarla en el interior de la casa hay que saber que requiere de suficiente luz solar. En la medida de lo posible, debe estar expuesta a ella de 6 a 8 horas diarias. Por eso, no debe colocarse en espacios con mucha sombra. Se recomienda un sustrato arenoso y un recipiente amplio.

Hay muchas variedades de salvia, aunque casi todas comparten los mismos cuidados y recomendaciones.

8. Albahaca (Ocimum basilicum)

Hay quienes la llaman «la madre de las hierbas aromáticas». Tiene un olor suave y agradable que se aprovecha en comidas como la pasta —en salsa pesto, por ejemplo—; también se puede incluir en ensaladas, sopas y recetas con carnes.

Sobre sus beneficios para la salud, una revisión expone que contiene polifenoles y flavonoides que contribuyen a mejorar la calidad de la dieta. Estos le confieren efectos antiinflamatorios, antioxidantes y quimiopreventivos.

Se puede cultivar tanto en el exterior como en el interior de la casa. Eso sí, requiere de bastante luz solar. Su humedad ha de estar bien controlada, ya que demasiada agua pudre con facilidad sus raíces. Para enriquecer su suelo con nutrientes, conviene utilizar fertilizantes orgánicos.

9. Hierbabuena (Mentha spicata)

Con un leve sabor dulce y un aroma fresco, la hierbabuena es una de las plantas aromáticas preferidas en la gastronomía. Se utiliza para adobar carnes y para mejorar el sabor de las ensaladas y las recetas con verduras. Incluso, hay quienes la emplean en la preparación de cocteles.

Según lo divulga un artículo en Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine, la hierbabuena contiene antioxidantes, aceites esenciales, vitaminas y minerales que se relacionan con un buen estado de salud. Se utiliza para prevenir enfermedades crónicas, combatir la obesidad y proteger la salud cognitiva. 

Lo idóneo para que crezca en el interior de la casa es elegir un ambiente con semisombra. Demasiada luz solar tiende a quemar sus hojas. Su riego debe ser moderado, excepto en verano, que debe ser más regular.

10. Perejil (Petroselinum crispum)

El perejil se considera uno de los condimentos básicos en la cocina. Tanto fresco como seco, aporta un sabor delicioso a las preparaciones. A menudo se agrega en ensaladas y recetas con vegetales. Sin embargo, hay quienes prefieren utilizarlo en bebidas y carnes.

En lo que a propiedades se refiere, una publicación en Journal of the Science of Food and Agriculture destaca que su concentración de antioxidantes coadyuva a la prevención de enfermedades crónicas asociadas al estrés oxidativo. Además, se cataloga como un «alimento funcional».

Los cuidados de la planta son básicos: una maceta con un buen drenaje y un sustrato que contenga fibra de coco y humus. No necesita mucha luz solar; unas 3 horas al día son suficientes. Su riego debe ser constante, sobre todo en verano, ya que requiere humedad.

11. Laurel (Laurus nobilis)

Por tradición, en muchas cocinas se utiliza laurel para condimentar las legumbres, las sopas y las carnes. Su aroma es bastante agradable y contiene un plus de nutrientes que contribuyen a mejorar la calidad de la dieta.

De acuerdo con un artículo divulgado en la revista Molecules, sus hojas contienen aceites esenciales y antioxidantes con potencial antimicrobiano, antiinflamatorio y antifúngico.

La condición óptima para su cultivo son los ambientes con media sombra. Es decir, no debe recibir demasiada luz directa del sol; bastan unas 4 horas diarias. Ahora bien, hay que tener en cuenta que la planta no crece sin recibir luz.

La periodicidad de su riego depende de qué tan pronto se seque la tierra. Lo ideal es hacerlo al final del día.

Las hojas secas de laurel son un clásico de las cocinas familiares para agregar a las salsas.


¿Te animas a cultivar estas plantas aromáticas en casa?

No importa si no cuentas con un jardín o una terraza. Las plantas aromáticas se pueden plantar en macetas en el interior de la casa. Lo importante es prestar atención a sus cuidados básicos para garantizar un crecimiento saludable.

Procura elegir espacios en los que haya suficiente ventilación y entrada de luz solar. Además, sigue las recomendaciones de riego y fertilización para cada especie.

Fuente: Mejor Con Salud