Tories respaldan a Johnson y esperan investigación policial

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En el  ojo del debate político se mantiene el gobierno de Boris Johnson, pero su caída no es segura ni inminente como lo sueña la oposición laborista. El informe de la alta funcionaria Sue Gray sobre las ‘partygate’ fue muy crítico aunque nada concluyente por primar la investigación policial que puede tardar semanas.

Como jefe del Ejecutivo, Johnson no sólo volvió a presentar disculpas públicas desde la Cámara de los Comunes por, como dice el informe, en algunas de las reuniones que originalmente eran de trabajo hubo “un grave incumplimiento de los altos estándares” ordenados para enfrentar la pandemia del covid-19, sino que se responsabilizó por las actuaciones del personal de Downing Street.

“La actualización” del informe, como lo tituló Grey por considerar que los pormenores de las citadas reuniones y la responsabilidad que les cabe por violar las normas anticovid corresponde a la investigación policial en curso es, sin embargo, muy crítico con el gobierno, al denunciar que “hubo fallos de liderazgo  y juicio por diferentes partes en Downing Street y en la Oficina del Gabinete en diferentes momentos “, tras lo que llamó a actuar ya.

En esa línea y acogiendo la plenitud de la investigación que él mismo encargó en diciembre a esta funcionaria reconocida por su integridad, ofreció varias veces disculpas a los ciudadanos, anunció la creación de una oficina del primer ministro liderada por un secretario permanente, instó a esperar la investigación policial que será la que determinará si hubo alguna infracción a la ley y reiteró que se concentrará en la agenda gubernamental para resolver los asuntos que importan a los británicos.

“Lo entiendo y lo arreglaré”, aseguró el premie tras la lectura del informe, afirmando “lamentar” las numerosas fiestas celebradas en 2020 y 2021 en el No. 10 de  Downing Street, donde están sus oficinas y su residencia oficial, cuando las reglas anticovid lo prohibían y muchos británicos no podían ni despedirse de sus seres queridos.

Continuó su intervención afirmando “Sé cuál es la pregunta: ‘¿se puede confiar en que este gobierno cumpla?'”. Mi respuesta es “Sí se puede” y citó como ejemplo su labor a favor del Brexit y contra el coronavirus, entre otros.

También admitió que “no es suficiente pedir perdón. Es un momento en el que debemos mirarnos a nosotros mismos en el espejo y debemos aprender”.

Tras responder a las decenas decuestionamientos de los diputados opositores, con las que intentaron cuestionar su legitimidad, credibilidad y, por tanto, su permanencia al frente del gobierno, Johnson insistió en que debe esperarse la investigación policial y que ello no será óbice “para seguir gobernando y concentrándome en temas que importan a los ciudadanos como es reducir el crimen y aumentar las inversiones en sectores claves”, entre otros.

Sobre el hecho de que la reputación del Reino Unido pueda quedar tocada por estos hechos, el premier sostuvo, muy seguro, de que no lo haría, insistiendo en que precisamente en el plano internacional ahora está “centrado” en “frenar a Vladimir Putin”, en referencia a la crisis en Ucrania.


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Versión reducida

El informe Gray es una versión reducida sobre las reuniones de trabajo que terminaron en ‘fiestas’, realmente eventos donde hubo consumo de alcohol, generalmente realizadas en los jardines de Downing Street que se consideran una extensión de la sede de gobierno y que, precisamente por la regulación anticovid, se convirtieron en el lugar ideal para eventos laborales por ser al aire libre.

En 12 páginas la funcionaria indica que examinó el total de 16 reuniones realizadas entre mayo de 2020 y abril de 2021, de las que se han hecho eco los medios en las últimas semanas. Una de ellas es la que tiene como evidencia una foto en la que se ve a Johnson, su esposa y su personal compartiendo tablas de queso y vasos de vino en el jardín de Downing Street durante el primer confinamiento el 15 de mayo de 2020. 

Otro encuentro tuvo lugar el 20 de mayo, cuando un centenar de personas fueron invitadas por el secretario privado de Johnson a los jardines de la residencia del primer ministro. Este asistió brevemente, afirmando después que pensaba que era una reunión de trabajo. 

Además de fiestas de despedida de altos funcionarios, el informe también enumera una fiesta de cumpleaños sorpresa para el líder conservador en Downing Street en junio, una reunión previa a la Navidad en Downing Street y dos reuniones que tuvieron lugar en la víspera del funeral del príncipe Felipe, marido de Isabel II, en abril de 2021.  

Por su parte, la policía está investigando 12 de estas fiestas y por ello pidió a Gray que las mencionara sólo “mínimamente” para evitar interferencias.

Para su investigación administrativa, Grey entrevistó a más de 70 personas y se examinaron diversos documentos, como correos electrónicos, mensajes de Whatsapp o SMS, fotografías y entradas y salidas de edificios oficiales. 

Tras ello llega a la conclusión de que “el gobierno había pedido a los británicos que redujeran drásticamente sus interacciones sociales y en ese contexto algunos de los comportamientos que rodean estas reuniones eran difícilmente justificables”.

Señala por ello “fallos de liderazgo y de juicio por diferentes partes de Downing Street y de la Oficina del Gabinete en diferentes momentos”, al tiempo que critica el “consumo inapropiado” de alcohol en el lugar de trabajo, y pide que cada departamento tenga una “política clara y sólida” al respecto.  

La alta funcionaria señala asimismo que con el aumento en los últimos años del número de personas que trabajan en Downing Street, el liderazgo no ha seguido el ritmo y sigue estando “fragmentado”, lo que da lugar a “líneas borrosas de responsabilidad”.  

Hay que aprender “inmediatamente” lecciones importantes, que no necesitan esperar a las conclusiones de la policía, insiste. 

Sin embargo, el informe es muy impreciso sobre los eventos, no detalla quién organizó y participó en las fiestas, cómo se desarrollaron ni cuánto sabía el primer ministro. 

Fue por ello que varios diputados opositores insistieron en su ronda de preguntas a Johnson si estuvo presente en uno de los eventos, en particular, el del 13 de noviembre de 2020 en su apartamento oficial. Pero el premier no les contestó observando únicamente que debe respetarse la investigación en curso.

Llamados opositores

Como era de esperarse, la presentación del informe de Gray, crítico pero nada concluyente, volvió a ser el caballo de batalla política de los diputados opositores, liderados por el laborista Keir Starmer, quien sin embargo ha sido cuestionado también por realizar una reunión de trabajo, con cerveza en mano, en época de confinamiento anticovid, tal cual lo evidencia una foto que circuló semanas atrás.

“Usted no tiene vergüenza, no está a la altura del cargo. Debería dimitir” le espetó el líder laborista a Johnson en el Parlamento, quien muy calmadamente respondió con “debemos esperar el resultado de la investigación policial”.

En sus propias filas, las conservadoras, el cuestionamiento vino por parte de su antecesora, la expremier Theresa May, quien sostuvo que “a lo mejor no entendieron bien las reglas o pensaron que no les aplicaban a ellos”. Sin embargo, el pleno de la bancada tory respaldó a Johnson al considerar que el documento de Gray no es concluyente y se deberá esperar la investigación policial.

Así las cosas, la tan esperada rebelión de jóvenes diputados conservadores, especialmente los representantes del norte posindustrial de Inglaterra donde gracias a Johnson asestaron una contundente derrota a los laboristas, no está a la vista.

Como se sabe, los conservadores tienen dos vías para cambiar a su líder lo que supondría, como en esta ocasión, el cambio de jefe de gobierno. La primera, es una moción de censura para lo que necesitan enviar al menos 54 cartas, es decir el 15% de los 360 diputados de la mayoría gubernamental, solicitándola al comité encargado de la gestión del grupo parlamentario. Se han recibido algunas, pero también retirado otras. Y aunque su número se mantiene secreto hasta que se alcanza ese umbral, extraoficialmente los medios británicos hablaban que hasta la semana pasada habría una docena.

El otro camino que tienen es la llamada visita al premier de “los hombres de gris”, reputadas personalidades conservadoras que podrían solicitarle su renuncia.

Por ahora, no se otea ninguno de esos caminos y Johnson, en medio de la embestida opositora, se concentra en su agenda gubernamental.

 

Fuente: El Nuevo Siglo