Petróleo supera los US$80 por primera vez en tres años

Comparte la información


Los precios del petróleo subieron por quinta jornada consecutiva, con el Brent rozando los US$80, en un mercado con oferta restringida y numerosos factores que fomentan el alza de la demanda.

El contrato para el barril de Brent del mar del Norte para entrega en noviembre terminó en US$79,53, en alza de 1,84% sobre el cierre del viernes pasado en Londres.

El Brent llegó a subir hasta los US$79,90 durante la jornada, un máximo desde fines de octubre de 2018.

En Nueva York, el barril de WTI para entrega en noviembre ganó por su parte 1,98% a US$75,45.

“Es la misma historia” que, en las sesiones anteriores, comentó Matt Smith, responsable de análisis para el proveedor de datos especializado en materias primas Kpler. Los operadores están convencidos de que la oferta es insuficiente.

La producción en el Golfo de México sigue lejos de su capacidad plena tras el paso del huracán Ida a fines de agosto, y la OPEP y sus aliados reunidos en la Opep+ mantienen la disciplina en el aumento muy progresivo de sus volúmenes.

El mercado espera además que el informe de reservas de Estados Unidos de cuenta de un nuevo descenso, que sería la octava baja semanal consecutiva para existencias que se ubican en su menor nivel en tres años.

Según Smith, “la OPEP va a mantener su rumbo” y confirmará la semana que viene su calendario de aumento de producción, con 400.000 barriles diarios adicionales que se añadirán por mes hasta setiembre de 2022.

 

Previsiones

De otro lado, el analista jefe de materias primas de Goldman Sachs, Jeff Currie, dijo que el banco anticipa que el precio del petróleo aumentará a US$90 si el invierno es más frío de lo habitual.

El estratega energético, Damien Courvalin, escribió que con los precios del Brent alcanzando nuevos máximos desde octubre de 2018, la entidad ahora pronostica que este repunte continuará.

Lo que inclinó la balanza es que, si bien Goldman ha mantenido durante mucho tiempo una visión optimista del petróleo, “el déficit actual de oferta y demanda mundial del commodity es mayor de lo que esperábamos, con la recuperación de la demanda mundial del impacto del Delta, incluso más rápido que nuestro pronóstico de consenso anterior y con la oferta mundial sigue por debajo de nuestras previsiones y por debajo del consenso”, explicó el banco.

Entre los factores de oferta citados por Goldman Sachs, se encuentra el huracán Ida, “el huracán más optimista en la historia de Estados Unidos”, que compensó el aumento de la producción de la Opep+ desde julio con la producción de esquisto fuera de la Opep+, que sigue decepcionando.

Mientras tanto, como se señaló anteriormente, en el lado de la demanda, Goldman Sachs citó las bajas tasas de hospitalización que están llevando a más países a reabrir, incluidos los viajes internacionales en países particularmente reacios a la Covid-19 en Asia.

Desde un punto de vista estacional, Courvalin considera que los riesgos de la demanda invernal están “ahora más sesgados al alza”, ya que la escasez mundial de gas aumentará la generación de energía a base de petróleo.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) aumentó su pronóstico para el crecimiento de la demanda mundial de petróleo en 2022 a 4,2 millones de barriles por día, 900.000 barriles por día más que su proyección de agosto.


  • Le puede interesar: Urgen cerrar brechas de cobertura y calidad en protección social

 

Crecimiento

El crecimiento de la demanda mundial de petróleo para 2021 se mantuvo en seis millones de barriles por día. Además, la Organización dijo que la demanda de petróleo en el tercer trimestre ha sido resistente, respaldada por el aumento de la movilidad y los viajes.

Al mismo tiempo, el mayor riesgo de casos de la covid-19 ha empañado las perspectivas de la demanda de petróleo hasta el último trimestre, lo que ha provocado ajustes a la baja en las evaluaciones del cuarto trimestre de 2021.

Como resultado, la demanda de petróleo de la segunda mitad de 2021 “se ha ajustado ligeramente a la baja, retrasando parcialmente la recuperación de la demanda de petróleo en el primer semestre de 2022”, según el informe.

El pronóstico de crecimiento de la oferta fuera de la Opep para 2022 se mantuvo sin cambios en 2,9 millones de barriles por día. Vale decir que la Organización recortó su pronóstico para 2021 de crecimiento de la oferta fuera de la Opep en 170.000 barriles por día.

Invierno

El repunte de los futuros petróleo crudo se ha estancado desde junio, pero podría reanudarse de nuevo e incluso llegar a los US$100 dependiendo del frío que haga, según los analistas del Bank of America.

Los futuros de petróleo crudo subieron hasta US$75 por barril en junio, pero desde entonces han caído hasta los US$60, y ahora cotizan en alrededor de US$70 por barril.

Estabilización

De acuerdo con información de Investing.com, los analistas de Bank of America dicen que el aumento de la producción de Arabia Saudí y otros miembros de la Opep+ ha compensado la mejora de la demanda. “A pesar de la ocasional guerra de precios del petróleo, la OPEP+ está actuando nuevamente para estabilizar los precios del petróleo como lo ha hecho históricamente”.

Pero a medida que aumentan los precios del gas natural y otros precios de la energía, el clima frío podría provocar el cambio en la tendencia del petróleo.

En Asia, se estima que hay 1,5 millones de barriles por día de capacidad de generación de energía de fueloil no utilizado, y Europa alberga casi 300.000 barriles por día de capacidad de generación de energía de fueloil. Estados Unidos también tiene “una buena cantidad” de capacidad para cambiar, dicen estos expertos.

Por su parte, los estrategas de materias primas de Goldman Sachs alertaron recientemente de que el petróleo podría “recuperarse significativamente”, en particular si el acuerdo sobre capacidad nuclear con Irán se viene abajo.

Bank of America sitúa el precio objetivo del petróleo en US$80, con riesgos al alza para la primera mitad de 2022, debido a la producción en los países que no pertenecen a la Opep lastrada por el mantenimiento y los retrasos en los proyectos, y el impacto del huracán Ida en la producción de Estados Unidos.


Le puede interesar: Economía registraría el mejor PIB de su historia en el tercer trimestre


 

Aumenta el consumo mundial

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) considera que la demanda de petróleo va a seguir avanzando de aquí a 2045, aunque el aumento principal se producirá en esta década.

En su informe anual sobre las perspectivas de la demanda petrolera mundial publicado este martes, la Organización prevé que la demanda mundial pase de 90,6 millones de barriles por día (mbd) en 2020 a 108,2 millones (mbd) en 2045. El aumento es algo menor que el estimado por el cartel el año pasado.

Tomando como referencia 2019, antes de que comenzara la crisis provocada por el coronavirus, el crecimiento de la demanda era menos importante, alrededor de 8,2 mbd hasta 2045.

“La demanda de energía y petróleo han aumentado de manera significativa en 2021, tras la caída impresionante registrada en 2020, y la expansión durará por un largo periodo de tiempo”, dijo el secretario general del cartel, Mohammed Barkindo, al presentar este informe.

Para la OPEP, la demanda se verá impulsada por los países en desarrollo y disminuirá a partir de 2023 en los Estados ricos de la OCDE.

En todo el mundo, el crecimiento de la demanda será importante en los años venideros, pero disminuirá progresivamente y se estancará en torno a 2035.

En 2025, la demanda será de 103,6 mbd, en 2030 de 106,6 mbd, en 2035 llegará a 107,9 mbd y diez años después, en 2045, estará prácticamente al mismo nivel, en 108,2 mbd, prevé la OPEP.

Esta trayectoria parece contraria a la que defiende la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para que el mundo alcance la neutralidad de carbono en 2050 y limite el calentamiento global a cerca de 1,5°C, en comparación con la segunda mitad del siglo XIX.

Por su parte Mohammed Barkindo dijo que serían necesarias “enormes inversiones” para satisfacer la demanda.

“Sin las inversiones necesarias, es posible que se produzcan nuevos episodios de volatilidad y falta de energía en el futuro, lo que no interesa ni a los productores ni a los consumidores”, afirmó.

Fuente: El Nuevo Siglo

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *